





Ese nexo íntimo entre la obra y la experiencia visual y vivencial del lugar en el artista va a verse dislocada luego de vivir y trabajar en Caracas durante ya casi diez años. La ciudad, con sus grandes volúmenes de metal y concreto, elimina la cualidad principal que define al paisaje: la extensión. La naturaleza sólo puede ser vista por tramos, resquicios, encuadres. Esta circunstancia ha significado para Narciso una reelaboración de la percepción, la búsqueda de una forma de asimilar el nuevo entorno y traducirlo en una propuesta estética. En sus propias palabras:
“El Valle de Caracas lleva también varios años siendo una circunstancia de vida que hasta ahora he comenzado a materializar en mi propuesta […] no ha sido sencillo traducir su entorno geográfico y social como obra plástica […] no es sencillo digerir la frescura de su paisaje en función del crecimiento e improvisación urbana que en ella acontece.
Sumado a eso, el peso de la condición social, política y económica que actualmente se ve aquí está muy distante del aire que se respira en los recuerdos de mi relación con el mar.”
(Entrevista a Emilio J. Narciso por Alberto Asprino)
En el empleo de la retícula ha encontrado una solución a sus inquietudes. De sus primeras aproximaciones a esta forma básica como recurso expresivo provienen sus trabajos instalativos, una serie de estructuras confeccionadas con recortes anudados de bolsas de polietileno de baja densidad. El material y a la técnica confieren ciertas cualidades de forma y movimiento que remiten a los tejidos y membranas de los que se compone lo orgánico. A partir de ahí, Emilio Narciso ha explorado las posibilidades de la retícula en diferentes soportes: dibujo, tejido, entramado, video. En cada caso se trata siempre de un entrever; de una descomposición y recomposición de la imagen; de la pérdida inevitable de una parte y la recuperación parcial de otra en todo lo que se muestra ante nuestros ojos.
........................................................................................................Una pequeña muestra de los trabajos de investigación realizados por los alumnos durante el taller “La curadu/oría de exposiciones o la organización del caos 2010-
Dictado por Lorena González en el Departamento de Talleres de
Entre los trabajos que conforman la exhibición se incluyen las propuestas realizadas por los noveles investigadores Bernarda Chaparro, Nastascha Contreras, Víctor Estrada, Josefina Longa, Francisco Marrero, María Mercedes Guerra, Víctor Osorio, Juan Peraza, y Rebeca Pérez, quienes curaron, respectivamente, a los artistas Elisa Abadí, Magdalena Fernández, Víctor Estrada y Colectivo Anónimo, Pietro Daprano, Emilio Narciso, MBA, Javier Rodríguez, Rafael Serrano, y José Miguel Del Pozo.
Estos proyectos, hilvanados durante el taller, “revelan una forma personal de aproximación e interpretación del mundo, así como una inquieta capacidad analítica con la cual energizan las ramificaciones de esa amplia cartografía que sobre ciertas problemáticas de nuestra actualidad pueden desencadenar los procesos de investigación visual”, puntualiza González.
El taller “La curadu/oría de exposiciones o la organización del caos 2010-
El público tendrá la oportunidad de apreciar los trabajos realizados en este taller, a través de la exposición Ejercicios. 9 propuestas curatoriales, que permanecerá abierta del 11 al 27 de febrero en “
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